LXXVI Concert de Diumenge de Rams de La Primitiva: les obres (III): Análisis estilístico y musical de “L’Ambaixador” de Amando Blanquer

Ana María Botella NicolásAna María Botella Nicolás analiza esta marcha mora única de Blanquer junto con el pasodoble “Musical Apolo” en su artículo “Amando Blanquer Ponsoda y su aportacion al concurso de composición de Música Festera de Alcoy”. Botella Nicolás es profesora contratada doctora del departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Facultad de Magisterio de la Universitat de Valencia. Es secretaria de dicho departamento y Maestra en Educación Musical y Profesora de Piano. Desde aquí agradecemos su gentileza por autorizarnos a publicar parte de su trabajo con motivo de la nueva audición de “L’Ambaixador” por parte de La Primitiva en el LXXVI Concierto de Diumenge de Rams.

 

Se entiende por análisis estilístico y musical un estudio pormenorizado de los parámetros musicales más relevantes. Este tipo de análisis consiste en desglosar una estructura musical final en elementos constitutivos más pequeños que forman ese todo y explicar las funciones que desempeñan en su interior.

Creemos que un análisis musical es el que mejor refleja en profundidad el estudio de una pieza, pues analiza tanto individual como globalmente los elementos que conforman la estructura final de las obras. Con este tipo de análisis se lleva a cabo un trabajo pormenorizado de la partitura y se extraen resultados significativos, de los cuales sacaremos las conclusiones oportunas que nos permitirán catalogar esta música.

 Además, pensamos que un buen análisis debe partir de una aproximación global, sin ningún tipo de intención analítica precisa, hacia un estudio más en detalle que conforme el resultado final. Así, se propone una metodología clara y precisa que ayude a entender el análisis musical efectuado.

Portada original de "L'Ambaixador" (1959)
Portada original de “L’Ambaixador” (1959)

Pieza ganadora del primer premio del CCMF de Alcoy de 1959. La obra se estrenó el 19 de abril de 1959 en el Teatro Calderón de Alcoy por la banda Primitiva de la misma localidad y dirigida por Fernando de Mora Carbonell. Se imprimió en los Talleres Gráficos Odorica (Bilbao). La colección de Música Festera “Ja Baixen” editó la pieza en el volumen 29, Alcoi. Concurs de Música Festera (1949-1964), interpretada por la banda Primitiva de Alcoy. Otra grabación de la pieza aparece en el disco Acords de Festa, interpretada por la Sociedad Artístico Musical El Trabajo de Jijona, en el 2000.
Desde el punto de vista melódico, abundan las melodías rítmicas y se desarrollan tanto las binarias como las ternarias. La utilización del puntillo y del doble puntillo acompaña a muchas de ellas para conseguir ese carácter. La periodización de estas es clara pero no definida, pues encontramos melodías tanto de 18 compases como de 24 y tanto téticas como anacrúsicas.
En el aspecto rítmico, destaca la cantidad de células rítmicas que emplea para dar sensación de energía y expresividad, como la corchea con puntillo semicorchea, los tresillos o los grupos de 5, 6 y hasta 10 semicorcheas. También aparece la polirritmia en pasajes principalmente de cierre (cc. 81 – 82) y (cc. 174 – 180). La percusión acompaña con diversos ritmos de marcha en función de la sección, tema o puente.
En el terreno de la armonía es en el que se observan las mayores innovaciones, pues la pieza no es nada clásica ya que utiliza politonalidades y acordes muy disonantes y se recrea en el atonalismo en muchos fragmentos (cc. 5 – 18), (cc. 61 – 63) o (cc. 69 – 72). Usa acordes disonantes y notas alteradas que traducen una música cargada de cromatismos y de indefinición tonal, con materiales temáticos vagos e imprecisos armónicamente hablando.
Desde el punto de vista formal, la composición no responde a la estructura típica de música
festera, aunque respeta mayoritariamente la forma binaria, con un fragmento introductorio y otro de cierre. Realmente, toda ella está concebida como si fuera un único material temático que va variando en las distintas secciones, incluso considerando como tal la introducción y la coda.

Programa de mano del concierto del 11 de abril de 1959 que fue una exaltación a la Marcha Mora con una segunda parte dedicada a Chapí
Programa de mano del concierto del 11 de abril de 1959 que fue una exaltación a la Marcha Mora con una segunda parte dedicada a Chapí

Es una obra muy expresiva, en la que el compositor realiza muchas anotaciones en la partitura ayudando al intérprete a su comprensión. Utiliza los términos de pensante, enérgico, loco, vibrante, expresivo, dolce, marcado y brillante, entre otros. Usa la gama completa de matices de intensidad y de acentuación. El tempo de negra = 72 es un tempo moderato, pero resulta algo lento para la marcha.
Destaca la utilización de un instrumento que no es propio de una banda –aunque a veces está permitido–, como es el contrabajo, para reforzar la parte grave del conjunto instrumental; en cambio, para reforzar la sección grave de la madera, emplea el fagot y el clarinete bajo. Su plantilla instrumental es la siguiente:
• Cuerda: contrabajo.
• Viento madera: flautín, dos flautas (una primera y una segunda), oboe, requinto, cinco clarinetes (principal, primero, segundo, tercero y clarinete bajo), seis saxofones (uno soprano, dos altos, uno primero en Mi b y otro segundo, uno barítono, uno tenor y uno grave en Si b) y fagot.
• Viento metal: dos fliscornos (uno primero y uno segundo), cuatro trompetas (una primera, una segunda, una tercera y una cuarta), tres trompas en Mi b (una primera, una segunda, y una tercera), tres trombones (uno primero, uno segundo y uno tercero), dos bombardinos (uno primero y uno segundo) y tres bajos (dos bajos en Si b, uno primero y uno segundo y uno en Do).
• Percusión: bombo, caja, platos y timbales.
Introducción (cc. 1 – 20)
El comienzo, durante 4 compases, con el ritmo de marcha mora tan característico en la percusión (caja y timbal) a modo de introducción, nos hace suponer que estamos ante una obra de esas características:

Ejemplo 6Todo un pasaje rítmico de semicorcheas durante 20 compases nos despierta una sensación de indefinición tonal y desconcierto melódico, aunque escuchamos cómo el viento madera es el que destaca sobre el conjunto instrumental con la siguiente melodía:

Ejemplo 7Así llegamos a dos compases en contrapunto imitativo del viento metal sobre la tónica Re, que dan paso a la primera sección de la pieza:

Ejemplo 8

Sección A (cc. 21 – 86)
En esta sección, que es más desconcertante que la música anteriormente expuesta, con armonías y acordes disonantes y politonales, encontramos un fragmento de 15 compases, muy expresivo y lo más legato posible, como apunta el compositor en la partitura, que se construye sobre un ritmo de corchea dos semicorcheas como relleno armónico. Así, las flautas y los flautines realizan una melodía que no llega a tener carácter de tema, pues se mezcla con toda la plantilla instrumental creando una atmósfera sonora vaga:

Ejemplo 9

En el compás 33, un acorde muy disonante de 11ª, que queda sonando durante tres compases, da paso en el compás 36 a lo que es por primera vez un tema de carácter árabe. Es el tema A (cc. 36 – 52), en el tono de La menor y a cargo de las maderas. Se trata de un tema muy melódico y legato que nos afianza dentro de esta tonalidad, que será la referencia en la pieza. Está formado por una frase anacrúsica de 16 compases, dividida en dos semifrases de 8 compases, a (cc. 36-44) y b (cc. 45-52):

Ejemplo 10-1 Ejemplo 10-2La caja realiza el siguiente acompañamiento:

Ejemplo 11La primera semifrase del tema A la repite a continuación doblada a la 8ª por la madera, pero en seguida desarrolla unos compases muy disonantes y atonales, al realizar pasajes de cuartas paralelas y segundas y séptimas sonando a la vez. Es un material muy brillante en fortissimo (ff), en el que además emplea polirritmias y trinos que se mantienen sonando durante varios compases:

Ejemplo 12En el compás 87 asistimos al primer fuerte o tema B (cc. 88 – 112), vibrante y en fortissimo (ff), para contrastar con el anterior, interpretado en su totalidad por el viento metal y en la tonalidad de Si b mayor. Es un tema marcado y muy rítmico, cargado de fuerte realismo y emoción en una textura acordal. Se desarrolla a través de una frase ternaria de 24 compases que se divide en tres semifrases de 8: a (cc. 88 – 96), b (cc. 97 – 104) y c (cc. 105 – 112):

Ejemplo 13-1Ejemplo 13-2Los timbales acompañan con el siguiente ritmo y el plato a tempo en fortissimo (ff): Timbales

Ejemplo 14Sección B (cc. 119 – 173)
Comienza con dos compases de enlace en fortissimo (ff) y de manera pesante para dar paso a la exposición del tema C (cc. 121 – 141) en el área de La menor, pero lleno de notas alteradas. Es un tema anacrúsico que intenta recordarnos al anterior, pero éste es de carácter más disonante y armónicamente más complicado. Está formado por una frase de 21 compases que no presenta una periodización clara en semifrases y que se compone de un diseño melódico-rítmico que se repite hasta 6 veces variando el ritmo, la armonía y la melodía ligeramente:

Ejemplos 15-16Mientras se expone la melodía principal, las trompetas realizan un diseño vibrante y acentuado en dos compases, que produce un efecto de respuesta al material que expone la madera:

Ejemplo 17El ritmo de timbales y de caja que acompaña al tema es:

Ejemplo 18A continuación, este ritmo desaparece y el discurso melódico se queda acompañado por blancas en el plato y corcheas en los graves, y comienza un puente muy suave (cc. 142 – 153) que enlaza con la repetición del tema B o segundo fuerte en el compás 154. Este tema B’ (cc. 154 – 173) consiste en una repetición del tema anterior, pero en dinámica fortissimo (ff) para que contraste con él. Además, el compositor introduce una segunda melodía que es la trasposición de la melodía original a la 4ª superior y a cargo de trompetas y trombones:

Ejemplo 19Coda (cc. 174 – 181)
En el compás 174 asistimos a una coda majestuosa y brillante con el tutti orquestal en fortissimo (fff), que nos conduce a la conclusión de la obra en el área de La, a través de tresillos y trinos que actúan de pregunta-respuesta entre la madera y el metal, con polirritmias y sobre el acompañamiento muy rítmico en la percusión:

Ejemplo 20La pieza termina con un tutti todavía más fuerte (ffff) con toda la plantilla sonando a la vez y de forma seca.
Es una obra que marcó un antes y un después en la música de la Fiesta de Moros y Cristianos. Destaca la abundante armonía disonante que nos recuerda a una obra clásica atonal, más que a una marcha mora, sino es por el ritmo que ejecuta la percusión y las secciones de fuertes. Polirritmias y politonalidades invaden la obra de un Amando Blanquer Ponsoda que sabe combinar el atonalismo con una línea melódica expresiva que produce una música sencilla y accesible al oyente.

ANA MARÍA BOTELLA NICOLÁS

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