Jordi Bernàcer, nou director titular de l’Òpera de San Francisco

El mestre alcoià ocuparà el càrrec fins 2017 en substitució de Giuseppe Finzi

Bernàcer i Maazel
Jordi Bernàcer en un assaig amb Lorin Maazel (Foto: Arxiu)

PMB. El divendres passat, les xarxes socials i la premsa local van bullir i es van fer ressò de la notícia que Jordi Bernàcer serà el nou director titular de l’Òpera de San Francisco. Un comunicat oficial informava de tal fet indicant que el alcoià substituïa en el càrrec a l’italià Giuseppe Finzi fins desembre de l’any 2017 que renunciava per incompatibilitats d’agenda. Entre els pròxims treballs, Bernàcer farà d’assistent musical del director artístic, l’italià Nicola Luisotti, amb qui treballarà Luisa Miller de Verdi, Lucia di Lammermoor de Donizetti i Don Carlo de Verdi.

Aquesta notícia ha estat rebuda amb entusiasme i alegria per tot l’elenc musical alcoià, el qual ha estat portaveu de missatges de felicitació cap al mestre alcoià, als quals ens afegim. Bernàcer té un ampli currículum a l’esquena malgrat la seva joventut, i amb anys d’estudis, treball i sacrifici.

Cuatro Blanquer por Valls Satorres: “Una dècada sense Blanquer” (IV)

 CabeceraPMB. El compositor José María Valls Satorres nos facilita cuatro artículos propios publicados en el desaparecido periódico “Ciudad” sobre otras tantas obras sinfónicas de Blanquer: Invenciones para Orquesta, Tríptico Orquestal, Iridiscencias Sinfónicas y De Profundis. Con esta última, la Orquesta de RTVE le dispensó un homenaje póstumo a finales de 2005, tal como nos comenta el autor de La casa de las chirimías.

 

“Invenciones para Orquesta” (Ciudad, 30 de octubre de 1984)

J.M. Valls Satorres. La Orquesta Sinfónica de la RTVE bajo la dirección del maestro Enrique García Asensio, interpretó por primera vez en el Teatro Real de Madrid la composición de Invenciones para Orquesta de nuestro paisano Amando Blanquer. Obra compuesta para un gran contingente orquestal, incluída arpa, piano y una nutrida gama de elementos de percusión. Consta de cinco piezas: Canónica, Heráldica, Elegíaca, Jocosa y Festiva. Esta obra obtuvo en 1983 el Premio Joaquín Turina por el Ayuntamiento de Sevilla y está dedicada al maestro Enrique García Asensio. Así, relatado con palabras, pierde Invenciones para Orquesta su lucimiento sinfónico, hay que escucharla, ver, cómo todo el colorido de la banda sonora, entra en el abovedado horno orquestal de Blanquer. Su concepto armónico evidente, su construcción contrapuntística, su intervención rítmica y virtuosística son de un gran efectismo. La primera pieza, Canónica, nos da una serie de contestaciones, que nos recuerda los cánones tradicionales de escuela, pero con procedimientos nuevos, propios de nuestro tiempo. En Heráldica, después de la aparición del primer tema, metales, percusión, madera, cuerda, se reparten el tramado multicolor de esta segunda pieza, revelando la fuerte y original personalidad del autor. Elegíaca es la tercera pieza, cargada de un íntimo y cálido lirismo donde la cuerda crea una atmósfera apropiada y que va transmitiendo “in crescendo” al resto de la orquesta (durante su transcurso unas entradas respectivas de trompetas, timbales, trompas, etc. nos recuerdan por un momento la marcha cristiana Salmo).

Enrique García Asensio (Valencia, 1937) a quien Blanquer dedica su "Invenciones para Orquesta"
Enrique García Asensio (Valencia, 1937) a quien Blanquer dedica su “Invenciones para Orquesta”

En la cuarta pieza, Jocosa, nos encontramos con un cierto aire de danza alegre y festiva, con su paisaje, color, ambiente y carácter, dentro de un denso espíritu de concepción, y por último, Festiva, discurre por cauces de gran fluidez y extraordinaria fuerza interna, con un planteamiento dinámico y rítmico, donde todos los instrumentos tienen asegurada su intervención, continúa “in crescendo” el complejo discurso de ideas, hasta un paroxismo final de gran efecto orquestal.

Blanquer comenta en un artículo anexo al de Valls Satorres: “Invenciones para orquesta” sigue su habitual línea musical, no es un punto y aparte en mi estilo y mi propia trayectoria. La pieza es una obra muy meditada con un trabajo técnico completo y realizada con la máxima seriedad posible”. La dedica a García Asensio, “por su labor en pro de la música y por una deuda que muchos tenemos con él”.

La pieza, “bastante divertida por el enorme campo interpretativo que le aporta a la orquesta”, obtiene según el compositor alcoyano, “un resultado amable”.

Tal como menciona más arriba Valls Satorres, la obra consta de cinco partes: Canónica, Heráldica, Elegíaca, Jocosa y Festiva. “El nombrar de esta forma a cada una de las partes es sobre todo el sentido simbólico que cada una puede tener, entresacado de lo más característico, lo que más sobresale de ellas. En Heráldica, por ejemplo el tipo temático es el recuerdo de cuando era pequeño y veía pasar a los Heraldos, en Elegíaca el motivo es más íntimo, más expresivo y, en Festiva, hay unas notas inspiradas en la música popular alcoyana”.

Amando Blanquer no quiere valorar la aportación que haya podido obtener Invenciones para Orquesta dentro del panorama musical español actual. “Es muy difícil emitir un juicio. hay partituras que en su momento fueron supervaloradas y más tarde pasaron desapercibidas y viceversa. Está el caso de Bach quien fue redescubierto 150 años después. El entrar en valoraciones el propio compositor, creo que es secundario. El músico se debe dedicar a crear, componer música, yo debo de hacer la música que sea capaz, ser honesto y sincero conmigo mismo y continuar mi trayectoria”.  

“Tríptico Orquestal”  (Ciudad, 11 de mayo de 1985)

 Vicente Ros (Sueca, 1945) estrenó la obra original para piano del "Tríptic Orquestal"
Vicente Ros (Sueca, 1945) estrenó la obra original para órgano del “Tríptic Orquestal”

J.M. Valls Satorres. La Orquesta Municipal de Valencia dirigida por su titular Manuel Galduf dio un concierto el pasado 1 de mayo en el Teatro Real de Madrid, con motivo de la Muestra Musical de las Comunidades Autónomas, que organiza el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General de Música y Teatro. En dicho concierto, se interpretó una obra de nuestro paisano Amando Blanquer, titulada Tríptico Orquestal. Compuesta en principio como una pieza para órgano, se estrenó en la Iglesia de San Antonio de Valencia en 1979 por el organista Vicente Ros, posteriormente transcrita para banda, fue estrenada por la Sociedad Musical de Algemesí en 1983, bajo la dirección del propio autor.

Una vez más, hay que descubrirse ante la evidente inspiración melódica, armónica, contrapuntística, rítmica y rico colorido orquestal que posee Blanquer, a la vez que se proclama la madurez de un estilo personal e inconfundible del compositor.

Del Tríptico Orquestal, escribe Hernández Guirado, director de la banda de Alzira, “es una verdadera excepción de las que Dios y la Naturaleza nos suelen regalar de tarde en tarde, como una justificación de la Creación.”

Esta obra en su versión orquestal, está destinada a una nutrida orquesta y consta de tres movimientos. Comienza con un Preludio en el que su carácter plenamente ornamental, se apoya en principios tradicionales de la música de los organistas del siglo XVII, discurriendo por cauces de gran fluidez. El segundo movimiento Coral es de una gran densidad, de extraordinaria fuerza interna, de melodía generosa, amplia, cálida, arropado siempre por la riqueza de un buen tramado orquestal. En el tercer movimiento, Tocata, nos presenta una escritura muy brillante, rítmica, audaz, y de forma libre, llena de aciertos, color y magníficamente instrumentada, terminando con una manifestación sonora de gran fuerza.

“Iridiscencias Sinfónicas” (Ciudad, 22 de Noviembre de 1997)

J.M. Valls Satorres. La Orquesta Sinfónica de RTVE, en el quinto programa de la temporada 97/98 ofreció con carácter de estreno Iridiscencias Sinfónicas, de Amando Blanquer. Esta obra fue compuesta entre septiembre y diciembre de 1985 por encargo de la Generalitat Valenciana para celebrar el Primer Centenario del Certamen Internacional de Bandas “Ciudad de Valencia” y estrenada en la Plaza de Toros de Valencia el 19 de julio de 1986 por la Real Harmonie de Thorn de Holanda. Desde el primer instante tuvo una buena aceptación, incluyéndola en sus repertorios agrupaciones tan acreditadas como la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, de Barcelona, de Valencia y Primitiva de Llíria (esta banda la tiene grabada en CD junto con Semblances de la meua terra de Luis Blanes, entre otras). La versión de orquesta fue presentada en enero de 1996 en el Palau de la Música de la Orquesta de Valencia, bajo dirección de Enrique García Asensio.

"Iridiscencias sinfónicas" aparece grabada por La Primitiva de Llíria dirigida por Ramón Ramírez Beneyto en el CD "Portrait of Amando Blanquer"
“Iridiscencias sinfónicas” aparece grabada por La Primitiva de Llíria dirigida por Ramón Ramírez Beneyto en el CD “Portrait of Amando Blanquer”

Escribe Carlos José Costa en el programa de mano: “Esta obra fue concebida por Blanquer de modo que pudiera ser interpretada indistintamente por una banda sinfónica o por una orquesta sinfónica. No se trata de una transcripción de una versión respecto de la otra, sino de una concepción creativa así deseada y motivada por el carácter lúdico de los temas y su estructuración formal, en los que Blanquer insufla aires actualísimos, de gran calidad expresionista y excelentes recursos armónicos y contrapuntísticos.”

Iridiscencias Sinfónicas es producto de un dilatado proceso de meditación y guarda estrecha vinculación con la creación sinfónica del maestro. Compone con gran independencia, y resulta emocionante comprobar un dominio total de la forma, el uso gradual de los medios partiendo del sorprendente manejo de los colores (música para gran orquesta con tres flautas y flautín, dos oboes y corno inglés, dos clarinetes y clarinete bajo, dos fagotes, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones y tuba, cuerda al completo y un incremento colorista de percusión que necesita hasta siete percusionistas), y cómo éstos cristalizan en la inconfundible personalidad proada de la época de madurez del compositor.

Dividida esta obra en tres movimientos: Hoqueto, Intermedio y Ricercar, el autor aprovecha estilos y maneras compositivas pertenecientes a la música antigua que reciben originales e interesantes horizontes de expresión. El carácter del Hoqueto obedece a una mezcla de ritmos truncados que se suceden entre dos ideas sonoras. La siguiente pieza Intermedio es de índole exquisito y expresivo que no rehúsa a los ya clásicos racimos sonoros propios de la música contemporánea en la que alude al tempo de habanera, y al ampuloso ritmo de la marcha mora, ambos tan típicos de nuestra tierra. Ricercar, que significa “búsqueda” es la pieza con la que finaliza la obra, es de estilo contrapuntístico y se presenta bajo la forma de una unión de motivos brevemente desarrollados que hacen relación a la escritura de imitaciones.

“De Profundis” (Ciudad, 28 de Octubre de 2005)

J.M. Valls Satorres. El pasado jueves día 20, y el siguiente viernes 21 de octubre, en el Teatro Monumental de Madrid, la Orquesta y Coro de la Radio Televisión Española en su segundo concierto de la temporada 2005-06, bajo la dirección de su titular Adrian Leaper, ofreció el salmo para solistas, coro y orquesta De Profundis de Amando Blanquer.

Amando Blanquer había cumplido setenta años. Hacía muchos que era una figura significativa, reconocida y admirada. En vida del maestro, la Orquesta y Coro de RTVE había programado con sincera intención de homenaje, en su setenta cumpleaños, una obra que iba a ser interpretada por primera vez por esta formación sinfónica.

Programa en el que la Orquesta y Coros de RTVE homenajeó a Blanquer en noviembre de 2005
Programa en el que la Orquesta y Coros de RTVE homenajeó a Blanquer en octubre de 2005

Recuerdo muy bien los momentos en que el gerente de la orquesta Pedro Botías, me explicaba el contento de Blanquer al saber que el comité artístico había determinado programar esta obra para la temporada de conciertos 2005-06.

A Blanquer le apreciaban los profesores de la orquesta. Podría citar muchos días, sobre todo en los descansos de los ensayos, en los que se arrimaban los músicos a conversar con el maestro, y él, con gesto risueño y bondadoso les trasmitía sus impresiones del instante.

Ese jueves 21 por la mañana, como todos los jueves de la temporada, la orquesta realizó su ensayo general con asistencia de espectadores. Yo estaba allí, saludé a varios músicos conocidos, y como no podía ser de otra manera, afloraron los recuerdos, entonces recordé una frase que Blanquer había dicho muchas veces: “A los músicos hay que recordarlos interpretando su música”.

La riqueza del lenguaje de Blanquer, se basa en la compenetración de una intención compositiva, deseosa de inscribirse en la evolución del ropaje armónico-contrapuntístico del siglo XX, la magnitud del pensamiento tonal, con muy pensadas licencias a la disonancia, el interés por los instrumentos tradicionales, la importancia que otorgaba al componer en función del timbre y las posibilidades del instrumento o instrumentos para los que estaba orientada la obra.

Afirmaba Blanquer: “Mi música viene inspirada por el instrumento que la articula. La idea nace palabra y la palabra tiene timbre”, y Adrián Miró, su amigo y biógrafo dice: “Se puede considerar que Amando Blanquer está a medio camino entre la tradición y la vanguardia, cultivando lo que yo llamo “humanismo musical” pero sin renunciar a las más amplias conquistas del lenguaje sonoro”.

El salmo De Profundis fue creado entre 1996 y 1997, está basado principalmente en el Salmo nº 142 de David, e incluye también textos bíblicos de El Cristo de Velázquez de Miguel de Unamuno, poemas de Rainer María Rilke y Romano Guardini.

“Creo que he unido la tristeza y la espiritualidad del amor trascendente”, explicaba Blanquer en una entrevista.

El salmo se estrenaría el día 9 de febrero de 2001 en el Palau de la Música de Valencia en versión de Gloria Sánchez, Ignacio Giner, José Antonio López, el Coro de la Generalitat Valenciana y la Orquesta de Valencia, bajo la dirección de Enrique García Asensio. Fue compuesto por encargo de la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana como homenaje póstumo a Vicente Vera, amigo del maestro.

El panorama de la obra es enorme, el salmo tiene una duración de poco más de quince minutos. Con relación al contenido musical, encontramos temas múltiples que se entretejen, desde un dominado lenguaje atonal, hasta la aleatoriedad más atrevida e interesantes efectos orquestales de copiosa complejidad. Los instrumento de viento denotan sus colores particulares, afanosas impresiones de tristeza y espiritualidad en la notable participación del trío de voces solistas, las partes del coro llegan a lo hondo, manifestando una gran diversidad de sentimientos, desde la latente soledad, hasta la delicadeza sublime.

La obra comienza calmada, seria, el clima conmovedor de la sección de cuerda en su parte noble, crea el momento adecuado de espiritualidad, siempre apoyado por efectos sombríos protagonizados por los instrumentos de metal en su registro más grave. Sobre este marco, aparece una breve idea melódica en la trompa, toca después el violonchelo un pasaje de intensa emotividad y en entradas sucesivas van presentando los diversos instrumentos de viento, sus pensamientos de profunda reflexión.

Toda esta parte, nos lleva a la aparición del coro, las voces se mueven con libertad, poco a poco van desgranando los textos del salmo, unas veces cantado otras en forma de plegaria, llegando a momentos extremos donde se produce un impresionante enjambre aleatorio entre el coro y la orquesta en pleno.

En el desarrollo las amplias intervenciones del trío de voces solistas, aparecen hermosas y expresivas y constituyen instantes de gran intensidad y lucimiento.

Vuelve a aparecer la calma, la música brota impregnada de una sensibilidad conmovedora, este efecto se ve incrementado a medida que avanza la obra.

Esta música plena de significado íntimo, de gran valor, finaliza extinguiéndose como un murmullo.

La interpretación del director Adrian Leaper del salmo “De Profundis”, fue extraordinaria, consiguiendo con claridad el carácter interpretativo que exige esta partitura y obteniendo un excelente equilibrio entre la orquesta y el coro que sonaron admirablemente.

La soprano nacida en Crevillente, Sandra Ferrández, el tenor de Molina del Segura, Eduardo Sandoval y el barítono Isidro Anaya, formaron un estimable trío en la interpretación de esta obra.

II Convocatoria Becas Bankia

Las solicitudes se pueden presentar hasta el 13 de septiembre

BEVbecas2015A3CIM Apolo-Comunicación Social. Destinadas a alumnos de la red de escuelas musicales de la FSMCV, aparece la II Convocatoria de Becas  que organiza el grupo Bankia. Las solicitudes pueden presentarse hasta el próximo 13 de septiembre y las escuelas de música tendrán hasta el día 20 del mismo mes para completar la documentación. http://www.bankiaescoltavalencia.es/val/index.html

Podemos reclama al Consell que declare BIC las Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana

El diputado Pepe Almería, recuerda que en 2011 el Consell, de forma “totalmente incomprensible”, declaró a las Sociedades Musicales Bien de Relevancia Local, y no BIC

Josep Francesc Alemría, diputado autónomco por Podemos a la derecha de la foto
Josep Francesc Almería, diputado autónomco por Podemos a la derecha de la foto

Nota de prensa. El grupo parlamentario Podemos ha presentado en les Corts Valencianes una proposición no de Ley en la que reclama al Consell la declaración del Movimiento Asociativo de las Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana como Bien de Interés Cultural (BIC) en su tipología de Bien Inmaterial, y también le insta a declarar a la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat entidad protectora del patrimonio cultural valenciano.

Las sociedades musicales de la Comunitat Valenciana acordaron en su 40ª Asamblea General de 2008 solicitar al Consell, a través de la conselleria de Cultura, la declaración de BIC como elemento representativo e integrante del patrimonio etnológico valenciano.

El diputado que ha redactado la propuesta, Pepe Almería, ha recordado que en 2011 el Consell, de forma “totalmente incomprensible”, declaró a las Sociedades Musicales Bien de Relevancia Local, y no BIC, a pesar de que esta petición había sido firmada por 284 ayuntamientos (86 de Alicante, 45 de Castellón y 153 de Valencia), y contó también con el apoyo de las tres Diputaciones Provinciales y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, entre otras instituciones.

Además, en 2009 los responsables de este proyecto, trasladaron la iniciativa a los grupos parlamentarios de Les Corts Valencianes y obtuvieron una respuesta “unánime y positiva”.

Asimismo, ha señalado que para la declaración de BIC, la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV) ha recibido informes favorables del Consell Valencià de Cultura, el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia, dela Universitat d’Alacant, de la Jaume I de Castellón, la Miguel Hernández de Elx y la Universitat de València.

La Junta Directiva de la FSMCV, según ha indicado el parlamentario, estima esta declaración “necesaria”, en tanto que es “consciente del significativo patrimonio que constituyen las Sociedades Musicales Valencianas como paradigma de la idiosincrasia de nuestro pueblo por su continua contribución a la conservación y potenciación del patrimonio cultural valenciano”.

Asimismo, destaca que la FSMCV realiza “constantes acciones de enriquecimiento, fomento, protección coordinación, difusión y promoción de la música en nuestros pueblos y ciudades, como verdaderas expresiones de nuestras tradiciones en sus manifestaciones musicales y artísticas y su determinante contribución a la enseñanza musical en toda la Comunitat Valenciana, erigiéndose como ejes vertebradores y de cohesión social de nuestro pueblo”.

Almería ha recordado que esta petición se apoya legalmente en la Constitución Española, en el Estatuto de Autonomía y en las leyes del Patrimonio Cultural Valenciano y la Ley Valenciana de la Música.

La FSMCV es una entidad asociativa con 47 años de existencia que agrupa a 547 sociedades musicales y sus escuelas de música, (el 50 por ciento de España), con 40.000 músicos, 60.000 alumnos y más de 200.000 socios. Además, están presentes en el 90 por ciento de los municipios de la Comunitat de más de 200 habitantes.

En total, aglutinan a 1.686 formaciones artísticas, 1.075 bandas de música, 174 orquestas, 233 coros, 133 grupos de cámara, 52 Big Bands y 19 grupos de dolçaina.

El parlamentario ha añadido que son el principal agente cultural de la Comunitat Valenciana, según la Universitat de Valéncia y han recibido tanto la Alta Distinción de la Generalitat como la Placa de Jaume I. A juicio de Almería suponen “la transmisión de unas técnicas, unos valores y unos conceptos musicales” por una parte, y por otra, forman parte de “numerosas tradiciones, tanto festivas como rituales de la Comunitat”.

 

 

 

La Primitiva interviene en la Entrada Mora de Xixona

La banda acompaña a la Capitanía Mora el sábado 22 de Agosto

 

cartel2015PMB. La Primitiva vuelve a participar en las Fiestas de Moros y Cristianos de Xixona, en honor a Sant Bartomeu y Sant Sebastià apareciendo con la Filà Marrocs que este año ostenta la capitanía mora. La singularidad de esta capitanía es que el cargo será responsabilidad de las 22 mujeres de la escuadra, aunque una capitana y una abanderada serán designadas como requisito de los estatutos de la Federació de Festes. La Entrada tiene su inicio a las 19 horas del sábado 22 de Agosto, y con la dirección de Àngel Lluís Ferrando, la banda interpreta Uzúl el-msélmin, de Camilo Pérez Monllor.

LA FERA FEROTGE, d’Ovidi Montllor

LA FERA FEROTGE
Cançó (1968) d’Ovidi Montllor amb arranjaments per a banda d’Àngel Lluís Ferrando

Ovidi Montllor (Alcoi, 1942-Barcelona, 1995)
Ovidi Montllor (Alcoi, 1942-Barcelona, 1995)

Ovidi Simfònic_caratula

Banda Primitiva d’ Alcoi i Coral Sant Jordi de Barcelona

Directors: Àngel Lluís Ferrando i Lluís Vila Casañas
Recorded by Audioart- 2015

“El triomf de Tirant”, la ópera de Blanquer: “Una dècada sense Blanquer” (III)

 CabeceraEl escritor Adrián Miró (Alcoy, 1923-2011), licenciado en Filología Románica en Madrid, desarrolló su docencia en la Universidad de la Sorbona de París, como profesor en el Instituto de Música y Musicología. Escribió diversas biografías de alcoyanos ilustres como Joan Valls, Joan-Gil Albert y la de Amando Blanquer en dos partes Amando Blanquer, en su vida y en su música (1984 y 2001), del que reproducimos de su segunda parte, el capítulo dedicado a la única ópera en la obra del maestro alcoyano.

Adrián Miró, a la izquierda y Blanquer, a la derecha, escritor y músico, en una cena en Apolo
Escritor y músico, Adrián Miró, a la izquierda y Blanquer, a la derecha, en una cena en Apolo

Los años 1991 y 1992 significan un trabajo tenaz y concentrado en la elaboración de la ópera El triomf de Tirant que tenía que estrenarse el 7 de octubre de 1992. La idea de componer una ópera (1) fue una ilusión que siempre sustentó.   Era la única faceta que se dejaba sentir como ausente en su multiforme música. Un primer intento -con un libreto de Rodolf Sirera sobre la caída del poder de los Borgia- espera todavía cristalizar. La elección de una ópera sobre el caballero Tirant lo Blanc se deriva, naturalmente de la cantata precedente sobre tal asunto. En realidad, la cantata era ya una composición muy cerca de la textura operística. Y, además, fue deseo expreso del Presidente de la Generalitat de que la convirtiese en ópera. Sería una manera de completar y dignificar musicalmente ese 500 aniversario de la célebre novela de Martorell.

Reflejo de la ocupación y preocupación de Blanquer es la correspondencia que me dirigió a mediados y finales de 1991. “Ayer, en la visita a ‘Música 92’, firmé el contrato de la ópera. Ya tengo incluso una parte del libreto. Cuando me entreguen el resto, que será este mismo mes, según me dijeron, haré una copia para que la conozcas y me des tu valiosisíma opinión” (Carta del 12 de junio),“… Estoy trabajando a todo pulmón en la ópera. Los hermanos Sirera me han hecho un libro muy apropiado para el teatro… Yo trabajo con mucha ilusión este tema, diariamente alrededor de doce horas, algún día más, ya que es lento y complicado dar vida a los personajes. hay que leer mucho los versos hasta encontrar el verdadero ritmo de la palabra y las correspondientes inflexiones musicales” (Carta del 11 de septiembre),“… Estoy a tope con la ópera. Ahora ya tengo terminada la versión de canto y piano, la de orquesta la estoy haciendo y, aunque no va mal, me faltan todavía 500 páginas de partitura grande, es decir, mucho tiempo, así es que si sabes pocas cosas de mí y por mí, no te preocupes que estoy en el cascarón, incubando a la criatura” (Carta del 9 de diciembre).

2º Cuadro, Flor de caballería
2º Cuadro, Flor de caballería

La ópera fue compuesta, en su mayor parte, en Valencia. Instaló un toldo en la terraza de su casa, al aire libre. Empezaba muy temprano, meditaba, escribía, corregía, oyendo a veces, como inquietante telón de fondo, el ronroneo de los aviones americanos que se dirigían a la “Guerra del Golfo”, según me confesó el compositor. La completó en su retiro veraniego de Cullera. La idea que Blanquer tenía sobre la ópera en general, queda muy bien reflejada en una entrevista de su amigo Vicente Galbis López: “…La ópera comporta determinadas limitaciones técnicas, sobre todo en las partes vocales, que dificultan el equilibrio entre texto literario y musical; aun más cuando se trata de una ópera sin concesiones. Para un compositor, afrontar el problema de escribir una ópera a finales del siglo XX, con las experiencias y aportaciones de los grandes maestros de nuestro tiempo (Dallapiccola, Messiaen, Berio, etc.) es un reto considerable. En la ópera se concentran todas las formas musicales conocidas o por inventar, utiliza avanzados procedimientos escenográficos que crean una auténtica poética teatral. Podrían decirse que la ópera, tan llena de mitos y rutinas, se ha renovado más bien gracias al valor que se concede a los decorados, luminotecnia, vestuario, etc. que a la evolución del propio lenguaje musical… Por otra parte, la ópera ya no contiene los particularismos culturales o nacionalistas que tenía antes, es más universal, más de todos. La ópera ya no es un teatro para iniciados”.

3º cuadro: Defensor de l'Església
3º cuadro: Defensor de l’Església

El libreto de los hermanos Sirera -Josep Lluís y Rodolf- , a diferencia del texto utilizado para la cantata es una creación original. La cantata(2) se basaba en una adaptación, hecha por Josep Palacio, de la propia redacción medieval de Martorell. El libreto de los Sirera recrea el mundo ideológico de la novela, “haciendo una lectura respetuosa”. No se conserva el léxico medieval, aunque sí se usa la métrica de aquella época en los pasajes en verso. Resulta una composición dramática muy atinada en el sentido de que se tiene que dar cabida, dentro de un único ensamblaje, a la profusión de episodios y hazañas del voluminoso libro “Tirant lo Blanc”. Se imponía, pues, una selección. Esta selección viene definida por los tres grados que el caballero medieval tenía que acceder en ese “cursus honorum” que era la Caballería y que culminaba con la Fama, concepto casí mítico y místico. Estos tres grados eran: el renombre como caballero audaz, indómito e invencible (2º cuadro, “Flor de Caballería”), la lucha por la verdadera fe (3º cuadro, “Defensor de l’Església”) y la fidelidad y amor a la Dama de sus pensamientos (4º cuadro, “Espill d’enamorats”), salpicado en esta ocasión de cierto erotismo desenfadado, muy de la Edad Media. Una sorprendente originalidad preside todo el entramado escénico. Y es que la obra empieza por el final. El primer cuadro, todo él de una tonalidad sombría en el verso y en la música, representa la muerte de Tirant. A partir de ahí se reconstruye todo el historial de su figura y sus hazañas.

La obra de los Sirera y Blanquer significa, además, una vuelta al “héroe”, al personaje intrépido y legendario de la estirpe de los Sigfrido, los Radamés, los Igor… Al contrario, la gran ópera actual tiende, por lo general, a la exaltación del “antihéroe”: el “Wozzeck” de Berg es un pobre diablo, víctima de la sociedad, la “Lulú” del mismo compositor es una cortesana, devoradora de hombres, “El Libertino” de Stravinsky es un Don Juan de pacotilla, “Las endemoniadas de Loudun” de Penderecki son toda una pesadilla… La ópera que nos ocupa representa, tanto por su argumento como por la brillantez de su montaje, una bocanada de aire puro, de idealismo, de grandiosidad épica.

Por lo que respecta a la factura compositiva, la ópera de Blanquer se mantiene, por decirlo así, equidistante, en el justo y dorado medio, entre la “concepción humanística de la música” (expresión muy cara al maestro), evitando explosivos esnobismos, acrobacias tímbricas o bruscos saltos de registro y, por otra parte, dando rigor a la composición, enfrentándose con complejas y originales estructuras sonoras y empleando una técnica muy amplia, según el espíritu y marco de cada escena.

Vicente Ombuena (Valencia, 1960), protagonista absoluto de la ópera
Vicente Ombuena (Valencia, 1960), protagonista absoluto de la ópera

Hacer hoy una ópera es algo muy distinto de lo que ocurría en el repertorio habitual. Ya no sirve la estructura compartimentada tan artificiosa. La voz queda integrada en un tejido sonoro, entrelazada con la orquesta, como un sutil encaje y con un gran respeto por el fraseo del texto. En El triomf de Tirant, la expresión, la acentuación de los valores expresivos, es lo más importante. Lo que da la tónica musical es el carácter de cada momento escénico. En las voces solistas emplea, por lo general, el “recitativo melódico”, moviéndose siempre dentro de tesituras que no exijan del cantante un esfuerzo que dañaría a la inteligibilidad del texto. En los coros -que actúan como un personaje más- hay una mayor estructura melódica. Las escenas suntuosas y brillantes, con sus juegos de trompetería y percusión, nos acercan más a la ópera histórica tradicional. El “Te Deum” en la catedral está tratado con el más nítido espíritu gregoriano. En cambio, el lenguaje musical se vuelve desbordante en el preludio sinfónico al segundo acto, la “batalla naval”, a base de atonalidades de rara potencia, e incluso hablaríamos de politonalidad. Es decir que hay, a través de toda la obra, una gran flexibilidad y vivacidad de lenguaje, elocuente muestra del enorme talento musical de Blanquer.

La creación de nuestro músico fue juzgada por la prensa muy positiva y relevante. “Como era de esperar en músico de tan sólida formación técnica -opina Alfredo Brotons en “Levante”- la caligrafía es siempre intachable, acompañada de una pertinencia artística admirable… Establece un hábil e inteligente compromiso entre un melodismo tradicional y aun ocasionalmente arcaizante, y una variedad de procedimientos compositivos propios de las más avanzadas corrientes musicales de nuestro siglo. Aquel cubre los momentos más líricos, por lo general confiados a las voces solistas o a los grupos concertantes; éstos, las situaciones en que la acción se acelera y los pasajes orquestales”. En cuanto al conocido comentarista musical Eduardo López-Chávarri Andújar, emite en “Las Provincias” los siguientes juicios: “La nueva ópera tiene dignidad, prestancia… una obra de gran interés sinfónico y bella caligrafía vocal”. Gonzalo Badenes, por su parte, escribe en “El País”: “En Blanquer son proverbiales el buen oficio musical y la declarada sinceridad estética… Hay un melodismo claro y amable, un colorido orquestal muy mediterráneo, con protagonismo manifiesto de los instrumentos de viento, una línea vocal declamatoria -que no excluye el aria, como tampoco el recitado-, una vistosa grandilocuencia entre lo festivo-popular y el estilo de la gran ópera meyerbeeriana, y un predominio prácticamente absoluto de la tonalidad, sólo desmentido ocasionalmente por breves inserciones atonales, e incluso aleatorias, que no vienen sino a afirmar aquella”. En fin, en “Diario 16”, Blas Cortés opina que: “La música de Amando Blanquer atiende al texto desde un lenguaje variado en el que predomina la escritura diatónica, comunicativa y fluidamente articulada, con una orquesta rica tímbricamente y, en ocasiones, demasiado densa”.

La ópera de Blanquer -y a título de “presentación”- dio pie a una “mesa redonda” en la Universitat d’Estiu de Gandía el 9 de septiembre de ese 1992, con asistencia del crítico musical Francisco Bueno y del profesor universitario Albert Hauf. En esta ocasión nuestro compositor confesaba: “He utilizado las diversas tendencias estéticas que existen hoy para componer una partitura que, junto con la puesta en escena, sea inteligible para el espectador, pero sin hacer concesiones”.

El estreno tuvo lugar -como ya hemos indicado- en el Teatro Principal de Valencia, en dos sesiones, el 7 y 9 de Octubre. De los intérpretes, la prensa subraya el éxito de Vicente Ombuena, “gran triunfador de la noche”, conocido tenor que había colaborado con directores como Colin Davis o Giuseppe Sinopoli. También resultaron muy airosos los veteranos Vicente Sardinero o Joan Cabero. Los principales roles femeninos fueron confiados a María José Matos e Isabel Moner. Tanto la intervención de la Sinfónica de Valencia, bajo la batuta de Manuel Galduf, como la del Coro de Valencia, dirigido por Francisco Perales fueron objeto de elogiosos comentarios. El espectáculo visual, de alta calidad, “mágico y seductor”, según Chávarri, fue obra de Pedro Moreno y Bruno Boyer.

ADRIÁN MIRÓ

(Capítulo IX “Amando Blanquer en su vida y en su música” (Segunda parte),

Editada por Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, 2001)

(1)  Al respecto, se encuentra el artículo de nuestro director Àngel Lluís Ferrando, publicado en el número 5 de la revista de Filología “Ítaca” sobre un proyecto de ópera “Jofré” que no llegó a fraguar con libreto de Joan Valls que data de 1965.

(2) La cantata a la que alude el texto es la compuesta en 1990 dedicada a Tirant lo Blanc para conmemorar el V Centenario de la primera edición del libro de Joanot Martorell, por encargo de Joan Lerma,  presidente de la Generalitat de entonces. Se estrenó el 20 de noviembre de ese mismo año en el Palau de la Música con dirección de Manuel Galduf, interpretada por María Angeles Peters, Silvia Tro y Francisco Valls y siendo narrador Ovidi Montllor.

Próximo talent-show en Telecinco: “Got Talent”

El precasting se celebrará en Madrid en el mes de septiembre

Got TalentCIM Apolo-Comunicación Social. La cadena televisiva Telecinco emitirá a partir de enero de 2016 un concurso en horario de máxima audiencia donde los participantes se dedican al espectáculo (amateur o profesional) y tienen talento para cantar, bailar, tocar un instrumento, acrobacias, humor, magia, ilusionismo, etc.  en un programa familiar en el que puede participar gente de todas las edades de manera individual o en grupo.
Desde la productora quieren que las tradiciones se vean reflejadas en el concurso por lo que desean  que participe alguna banda de música, aparte de que antes de cada programa se lanza un video donde se da a conocer al concursante (individual o colectivo), lo que puede ser una eficaz herramienta de publicidad para músicos, grupos instrumentales o bandas de música.
El precasting o preselección se celebrará en Madrid el 5 o 6 de septiembre mientras que la grabación se realizará en octubre. Las actuaciones tienen que tener una duración máxima de 2.30 minutos y hay un premio económico de 25.000 euros. Más información: Melina Rodríguez 660844907 / 666 09 00 39. melina.casting.cv@gmail.com